La visión clásica de la enfermedad de Parkinson (EP) como un trastorno exclusivamente motor, ha resultado ser un modelo reduccionista ante la evidencia científica actual.
Este documento revisa las estrategias de manejo para los «casos complejos», definidos como aquellos escenarios donde la terapia de sustitución dopaminérgica estándar es ineficaz, insuficiente o está contraindicada.









